Creo que el título de esta entrada refleja muy bien el personaje del señor Rochester. Es el tercer hijo varón de una familia burguesa y acomodada. Su padre, un hombre codicioso, quería consolidar su posición casando a su hijo menor con una mujer que le aportara una dote rica. De esa manera, Edward Rochester conoce a una mujer morena y bella llamada Bertha Mason; enseguida acaba contrayendo matrimonio sin apenas conocer a la familia de ella. Cuando quiso darse cuenta, estaba casado con la hija de una perturbada, la cual estaba encerrada en un asilo mental. A las pocas semanas se daría cuenta que esa locura la heredaría también su hija Bertha a base de engaños, y que crecía a un ritmo rápido en violencia y demencia. Un tiempo después muere el padre de Rochester y, posteriormente, su hermano. De repente, lo hereda todo de una vez, y se ve con la fortuna de su familia intacta, un matrimonio indeseado y una mujer demente, la cual dejará encerrada bajo secreto en la mansión Thornfield.
Esa vida que hasta entonces había tenido, lo hace ser un alma atormentada. Intenta evadirse viajando continuamente, pero es imposible olvidarse de todo. Fue entonces cuando aparece Jane Eyre, la institutriz de su protegida Adéle, una niña de ocho años. Ve en ella algo que le hace olvidarse del mundo que le ha tocado vivir. Ve que puede entablar una conversación y que ambos se entienden. Podríamos decir que encuentra a su alma gemela, pues Jane es una persona sensata, sencilla, con conocimientos y clara en sus sentimientos. Su afecto hacia ella va más allá de un simple aspecto físico (la historia deja claro que ella no era bella precisamente) y de una posición económica (era humilde y no tenía ascendencia rica cuando la conoció). Además, no sólo él es el que ve cosas buenas, sino ella también se da cuenta que se encuentra ante un hombre que la trata de igual a igual y que la comprende. Ella no había tenido este trato con ninguna persona, y menos con un hombre, el cual le paga su salario anual.
"Después de una juventud hundida en la peor de las miserias o en la más absoluta soledad, encontré por fin a alguien a quien amar de verdad. Te he encontrado a ti, Jane"
"Después de una juventud hundida en la peor de las miserias o en la más absoluta soledad, encontré por fin a alguien a quien amar de verdad. Te he encontrado a ti, Jane"
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