martes, 26 de mayo de 2015

Personajes


            Femeninos

Jane Eyre
- Soñadora, inteligente, rebelde, carácter muy marcado
- Poco agraciada físicamente, no posee los rasgos típicos del ideal victoriano
- Delgada, frágil, débil y pálida

Tía Reed
- Cruel
- Autoritaria (asume el papel principal de la familia)
- Detesta a Jane, no la considera de la familia, sino como una más del servicio doméstico.

"Usted es menos que una criada, porque no hace nada para ganarse el sustento. Ea, siéntese ahí y reflexione sobre su perversa conducta."

Primas Reed
- Tozudas, egoístas, consentidas, rencorosas, insolentes = malcriadas
- Guapas (ideal de belleza victoriano): mejillas sonrosadas, pelo rizado

Bessie
- Criada en la mansión de Gateshead
- Es el único modelo maternal que Jane posee en ese lugar (Bessie la regaña cuando se porta mal, pero también le da consejos y se muestra amable con ella)
Los otros criados se muestran indiferente hacia Jane. A pesar de las injusticias a las que son sometidos, tienen completamente asumido su papel de criados, por lo que se muestran obedientes.

Helen
- Es la única amiga de Jane en el internado Lowood
- Compasiva, amable, consuelo de Jane
- Muy religiosa (confía en que Dios le salve de su mísera vida)
- Muere de Tifus

"Estoy segura de de que nos aguarda otra vida. Creo que Dios es bueno y le ofrezco mi parte inmortal sin ningún temor. Dios es mi padre, mi amigo. Le amo y creo que Él me ama."

Sta. Temple
- Profesora en el internado Lowood
- Defiende a Jane en algunas ocasiones

"Debo a sus enseñanzas la mayor parte de mis logros, y su amistad y compañía supusieron una fuente de continuo placer. Para mí, ella ocupó sucesivamente el lugar de una madre, una institutriz, y por último el de una amiga."

Adéle
- Es la protegida (ahijada) del Señor Rochester
- Consentida, caprichosa, le encantan los regalos, cantar y bailar.
- Típica niña afrancesada y coqueta. Ingenua, inocente.

            Masculinos

Primo Reed
- Maltrata tanto física como psicológicamente a Jane
- Egoísta, niño malcriado, insolente, asume el rol "masculino", prepotente, se cree el señor de la mansión Gateshead.

"John no sentía mucho afecto por su madre ni sus hermanas, pero a mí me profesaba una aversión absoluta. Me hostigaba y castigaba, no dos o tres veces a la semana ni un par de veces al día, sino a todas horas. Yo le temía con todo mi ser, cada partícula de mi cuerpo temblaba de miedo cuando él estaba cerca y había veces en que el terror ante su presencia me paralizaba. No tenía a quien acudir a quejarme de sus amenazas o de sus ataques: los criados no querían indisponerse con el señorito poniéndose de mi parte, y la señora Reed parecía ciega y sorda ante el tema."

Benefactor del internado (Señor Brocklehurst)
- Autoritario, frío, cree que Dios le ha encomendado un plan.
- Pretende que las niñas sean educadas desde la sumisión, para ser unas mujeres obedientes. Cree que a través del sufrimiento se alcanzará la salvación.

"Usted sabe que mis planes en la educación de estas niñas no incluyen acostumbrarlas a los lujos y la indolencia, sino lograr que sean pacientes, sufridas y abnegadas […] No sería una pérdida de tiempo dedicar unos minutos a reflexionar sobre los sufrimientos de los primeros cristianos, sobre los tormentos de los mártires…En especial, sobre lo que nuestro Señor predicaba cuando dijo a sus discípulos que tomaran la cruz a cuestas y le siguieran…"

Rochester
- Poco agraciado físicamente pero con cierto atractivo. Frío y solitario.
- Buena voz y buen gusto por la música
- Inteligente, culto, amable, humilde (no desprecia tanto al servicio como los Reed)
- Es el único que valora a Jane como persona, sin importar su estatus social

Primo Saint John Rivers (cura)
- Melancólico, abstraído
- Acoge a Jane en Moore House aunque al principio no sabe que es su prima
- Pretende casarse con ella para que la ayude en sus tareas como misionero:


"Dios y la naturaleza te han creado para ser la esposa de un misionero. No te han sido otorgadas dotes físicas, sino espirituales. No estás hecha para el amor, sino para la labor. Debes ser la esposa de un misionero, y serás la mía. Te reclamo, no en nombre de mi placer personal, sino en el de mi Soberano."

Declaración de Jane Eyre ante el Señor Rochester

https://www.youtube.com/watch?v=Ard8hElhUY4

lunes, 4 de mayo de 2015

Géneros que abarca la novela

La novela posee una diversa gama de géneros que comprenden el desarrollo de la trama:

-Novela de aprendizaje: "Bildungsroman". Se trata de un término alemán acuñado por el filólogo J.S Simon (1819) para designar el tipo de novela "de formación" en el que el personaje principal va mostrando cierta transición consigo mismo y con el mundo que le rodea. En Jane Eyre se muestra esa transición progresiva desde la niñez hasta la edad adulta, es decir, crece al ritmo que se va desarrollando la novela. Refleja cambios tanto psicológicos como físicos y morales de la protagonista. Desde pequeña ya muestra signos de un carácter reivindicativo que se va acentuando conforme va adquiriendo conocimientos y otros puntos de vista. Presa de las convenciones sociales que le impone su propia familia, decide rebelarse en ciertas ocasiones, lo que le causa más desgracia que libertad. Esa represión es el incentivo de su futura madurez. Su carácter se vuelve más razonable y adulto, aunque a veces no llega a comprender del todo las injusticias del entorno o el comportamiento que ciertas personas mantienen hacia ella. Cuando por fin atraviesa la adolescencia, Jane ha construido su propia identidad. Sus emociones son cada vez más intensas, su visión hacia el mundo que le rodea ha madurado por completo. Sin embargo aún no tiene muy claros sus sentimientos, pero estos se asentarán cuando se acabe enamorando del Señor Rochester. Mantendrá entonces una lucha constante entre el amor y la razón, que culminará hacia el final de la novela.

-Novela romántica: Como ya hemos visto, surgirá una historia de amor entre la protagonista y el protector de la niña de la que es institutriz. Una novela cargada de sentimentalidad y pasión (aunque no se muestre tan explícita). Vemos como florecen las emociones de Jane hacia Rochester. Un completo idilio entre dos personas de diferentes clases sociales, hecho similar quizá a ciertos "cuentos de hadas" en los que la chica pobre y sin recursos pero increíblemente sensata se enamora del príncipe, ascendiendo así en el estrato social.

-Novela gótica: Observamos rasgos de la literatura fantástica que caracteriza a la época victoriana en la que se ambienta la novela. De pequeña, Jane asegura haber visto una figura iluminada que relaciona con el fantasma de su tío Reed (dueño fallecido de la mansión que ocupa durante su infancia). Mucho más tarde, cuando ya es adulta y habita en la mansión Rochester comienza a percibir una serie de ruidos extraños y risas macabras, aunque más adelante se descubre que se trataba de la ex mujer del señor. Se confunde notablemente la realidad con la fantasía, el pensamiento mágico y las supersticiones religiosas.

La identidad de la protagonista: Jane Eyre

Como su título indica, Jane Eyre es la protagonista de la novela. Es una niña huérfana que es adoptada por su tío, hermano de su madre. Cuando su tío, el señor Reed, muere, vive bajo la tutela de su mujer quien prometió educarla como si fuese su propia hija. Sin embargo, la vida de Jane Eyre cambia radicalmente ya que no es tratada como sus primos. Su tía constantemente la trata de forma cruel, al igual que sus primos, en especial Juan. Continuamente le están reprochando que es una niña malcriada, pobre y huérfana.
Jane vive en soledad. Su infancia no es la de una niña normal; desea ser educada en todo momento y así hace saber a su tía quien finalmente la mandará a un internado para deshacerse de ella. A lo largo de su estancia en la mansión de Mrs. Reed, se revelará, asumiendo numerosos castigos. Inclusive las criadas le reprochan que tiene que dar las gracias por vivir allí.
Una vez en el internado, Jane Eyre será tratada con la misma severidad que en casa de su tía. Esto se debe a las palabras que Mrs. Reed pronunció al benefactor del internado. Dicho comportamiento irá cambiando cuando se den cuenta que Jane no es mala niña. Poco a poco irá obteniendo los conocimientos necesarios hasta conseguir ser profesora del mismo internado. A los dieciocho años considerará que es hora de conseguir un nuevo trabajo, es decir, decide que es el momento de conocer nuevos lugares.
Trabajará como institutriz de Adéle en una mansión. Será bien recibida. Incluso será una persona con voz propia, es decir, sus pensamientos serán oídos casi por primera vez. Jane se convertirá en una persona madura, y su personalidad irá mejorando. Ya no será la niña que se revela constantemente, sino una mujer que presta su ayuda a los demás. Aunque parezca que se conforma con todo, seguirá teniendo esa rebeldía sobre todo en la diferencia de clases y en el papel de mujer en un ámbito masculino. Recuerda constantemente que ella no es inferior a nadie.
El no haber sentido el amor, luchará contra sus sentimientos y se autoconvencerá de no estar enamorada del señor Rochester. Luchará constantemente entre su deseo y lo qué es correcto hacer.  Finalmente, dejará fluir sus sentimientos y declarará su amor.
Por último, cabe destacar que Jane es tanto protagonista como narradora, ya que en ocasiones se dirige al lector: "No creas, lector, que mi aspecto tranquilo refleja la serenidad de mi ánimo".

Las clases sociales

En esta novela, que la protagonista sea una chica huérfana y sin fortuna adoptada por una familia acomodada, significa una clara crítica a la situación social y discriminación de clases en el siglo XIX. A pesar de ser Jane Eyre una chica formada, culta y con buenos modales, no deja de ser una institutriz, es decir, una empleada de baja clase social. De esa manera no tiene ningún poder. Esto se ve reflejado en la siguiente cita de la novela, en dónde la señorita Ingram, una joven bella y adinerada habla sobre la figura de la institutriz:

"Debería preguntar a mamá lo que piensa de las institutrices. Mary y yo tuvimos al menos una docena: la mitad eran completamente odiosas y la otra mitad, absolutamente ridículas. En conjunto, sin excepción, eran una verdadera peste"

Además, durante toda la historia hay un forcejeo entre los protagonistas y los convencionalismos sociales. El señor Rochester siempre trató de igual a Jane Eyre, no la consideró nunca como un ser inferior. Y Jane se da cuenta de ello. En el siguiente fragmento que ella le dice a Edward, se ve claramente la sensación que produce en ella Thornfield:

"Amo este lugar. Lo amor porque he vivido en él una vida deliciosa y plena, aunque haya sido por poco tiempo. Nadie me ha impuesto nada. Nadie me ha asustado. No me han asaltado sentimientos de inferioridad ni he sido excluida de la proximidad de todo lo que es brillante, hermoso, fuerte y elevado. He hablado con plena libertad, cara a cara, con alguien a quien admiro y con quien me divierto... con una mente original e ingeniosa. Le he conocido a usted, señor Rochester"

Otro momento en el que se ve esta lucha con las reglas sociales establecidas es cuando la mansión Thornfield recibe la visita de numerosos amigos perteneciente a familias acaudaladas de la zona. Aún así, el señor insiste en que Jane participe con su presencia en el salón dónde se iban a reunir todos. Es así como le comunicó la petición la ama de llaves:

"Cuando le comenté que usted no estaba acostumbrada a las reuniones sociales y que tal vez no se sintiera cómoda entre un grupo tan bullicioso de desconocidos, replicó, en ese tono cortante tan típico de él: «¡Tonterías! Si pone alguna objeción, dígale que es una orden, y, si persiste en su negativa, añada que iré a buscarla personalmente» "

Estructura de la novela

A pesar de que el libro consta de 37 capítulos, en mi opinión, creo que se ve una estructura aún más clara. Y es la divisón del argumento en cinco partes coincidiendo con los lugares donde Jane Eyre ha estado viviendo.

 - Gateshead: se trata de la residencia en la que vivió hasta la mitad de su infancia. Debido a que sus padres murieron, fue acogida por su tío (el hermano de su madre) al que poco tiempo también fallecería. Jane Eyre ve como su tía y sus primos la tratan con la mayor crueldad del mundo. No soportan su presencia allí. De ese modo es enviada al colegio Loowod.

 - Colegio Loowod: es un colegio benéfico con recursos limitados y donde las chicas que residen allí sufren una educación demasiado estricta. En ese lugar es donde Jane conoce a su verdadera amiga, Helen Burns, que posteriormente moriría de la tuberculosis que se llevó también la vida de muchas niñas de allí. En esta estancia completa su infancia, e incluso ejerce como institutriz, lo cual le servirá como experiencia para trabajar en Thornfield.

- Thornfield: es la mansión donde Jane Eyre ejercerá como institutriz de Adéle, la protegida del señor Edward Rochester. Es en este lugar donde se va a sentir una chica plena, tratada como a una más de la casa, hasta que acaba enamorándose de él, siendo ésta también correspondida. Cuando ambos aceptan vivir juntos y contraer matrimonio, Jane se entera de un fatal secreto: él estaba casado desde hace quince años con una mujer perturbada que encerraba en el piso de arriba. Ante el engaño, ella huye con apenas una bolsa con ropa, que se deja en el coche de caballos.

- Moor House: hogar donde es acogida Jane tras deambular dos días tras su huída de Thornfield sin apenas dormir y comer. Allí se encuentra a tres hermanos: un sacerdote, John Rivers, y sus dos hermanas, Diana y Mary Rivers. Los tres son personas amables e intelectuales. Al poco tiempo, Jane se entera que son sus primos y John le propone que se case con él y viajar en ambos a la India en calidad de misioneros. Jane le rechaza, pues no puede aceptar esa proposición si no se aman. En ese momento se da cuenta que debe ir a buscar al señor Rochester, la única persona por la que ha sentido amor de verdad.

- Ferndean: hogar donde reside el señor Rochester después de que Thornfield haya sido quemada por su esposa perturbada, la cual se suicidó. Él, en un intento por salvarla, quedó ciego. Jane reaparece y decide finalmente permanecer al lado de él durante toda su vida. 

Por otra parte, también podríamos dividir la estructura de la novela en tres secciones más generales. 

En primer lugar, observamos una primera etapa que comienza con su niñez y culmina con la adolescencia. Durante su infancia en la mansión Reed, convive con la mujer de su tío y sus primos John, Elisa y Georgina. La relación que la familia tiene con  Jane Eyre es un tanto fría. No tiene las mismas condiciones ni derechos que sus primos a pesar de que su tía prometiese al señor Reed educarla como su propia hija. Jane sufre el acoso y maltrato tanto físico como psicológico de su primo Juan. Harta de tantas injusticias, Jane comienza a revelarse ante su tía, asumiendo varios castigos. Por estos motivos, su tía decide deshacerse de ella enviándola a un internado donde pasará su adolescencia. Debido a los prejuicios que su tía había proclamado al benefactor del internado, Jane Eyre es considerada una mala influencia por lo que se comportarán de manera severa. Su comportamiento hacia ella irá cambiando a raíz de la defensa de una profesora. Poco a poco irá adquiriendo conocimientos hasta llegar a ser maestra del propio internado. 

La segunda etapa empieza cuando se va del internado con dieciocho años y se hace institutriz de Adéle, la ahijada del señor Rochester. El pensamiento de Jane Eyre ha madurado. Sus sentimientos y formas de ver el mundo se han intensificado. Sus labores en la mansión se resumen a la educación de Adéle y a la ayuda de la señora Fairfax. Conforme va pasando el tiempo en la casa se da cuenta de que sus sentimientos por el señor Rochester van más allá de la relación institutriz/señor. Al principio no quiere asumir esos sentimientos, pero se acaba enamorando. 

Por último, la tercera etapa engloba el abandono de la casa tras la declaración de sentimientos de ambos, Jane decide abandonar la mansión Thornfield a partir de una traición emocional. Podría abarcar esta última etapa desde la convivencia con sus primos en Moor House hasta que vuelve en busca del señor Rochester.

domingo, 3 de mayo de 2015

Un alma atormentada

Creo que el título de esta entrada refleja muy bien el personaje del señor Rochester. Es el tercer hijo varón de una familia burguesa y acomodada. Su padre, un hombre codicioso, quería consolidar su posición casando a su hijo menor con una mujer que le aportara una dote rica. De esa manera, Edward Rochester conoce a una mujer morena y bella llamada Bertha Mason; enseguida acaba contrayendo matrimonio sin apenas conocer a la familia de ella. Cuando quiso darse cuenta, estaba casado con la hija de una perturbada, la cual estaba encerrada en un asilo mental. A las pocas semanas se daría cuenta que esa locura la heredaría también su hija Bertha a base de engaños, y que crecía a un ritmo rápido en violencia y demencia. Un tiempo después muere el padre de Rochester y, posteriormente, su hermano. De repente, lo hereda todo de una vez, y se ve con la fortuna de su familia intacta, un matrimonio indeseado y una mujer demente, la cual dejará encerrada bajo secreto en la mansión Thornfield. 

Esa vida que hasta entonces había tenido, lo hace ser un alma atormentada. Intenta evadirse viajando continuamente, pero es imposible olvidarse de todo. Fue entonces cuando aparece Jane Eyre, la institutriz de su protegida Adéle, una niña de ocho años. Ve en ella algo que le hace olvidarse del mundo que le ha tocado vivir. Ve que puede entablar una conversación y que ambos se entienden. Podríamos decir que encuentra a su alma gemela, pues Jane es una persona sensata, sencilla, con conocimientos y clara en sus sentimientos. Su afecto hacia ella va más allá de un simple aspecto físico (la historia deja claro que ella no era bella precisamente) y de una posición económica (era humilde y no tenía ascendencia rica cuando la conoció). Además, no sólo él es el que ve cosas buenas, sino ella también se da cuenta que se encuentra ante un hombre que la trata de igual a igual y que la comprende. Ella no había tenido este trato con ninguna persona, y menos con un hombre, el cual le paga su salario anual.


"Después de una juventud hundida en la peor de las miserias o en la más absoluta soledad, encontré por fin a alguien a quien amar de verdad. Te he encontrado a ti, Jane"

sábado, 2 de mayo de 2015

Biografía de la autora

Es siempre importante conocer la vida de un autor cuando se está leyendo un libro suyo, pero en Charlotte Brontë es indispensable para entender el por qué de Jane Eyre

Charlotte Brontë (1816-1855) nació en Thorton, una localidad de Gran Bretaña. Fue hija de un clérigo originario de Irlanda. Sus dos hermanas también forman parte de la historia literaria inglesa: Anne (Agnes Grey) y Emily (Cumbres borrascosas). Podemos decir que Jane Eyre, en casi su totalidad, conforma una obra autobiográfica. Cuando muere la madre de Brontë, tanto ella como sus hermanas, son enviadas a una escuela benéfica. Para procurar mejorar su francés, decide ingresar en un colegio privado de Bruselas junto con sus dos hermanas, pero la muerte repentina de una tía suya las obliga a volver. Estos momentos que viven las tres, llevan a Brontë a escribir dos libros, Villete (1853) y El profesor (1857). Cuando Charlotte descubre el talento de su hermana Emily por la poesía, decide elaborar entre todas un libro con los poemas de las tres y recibe el título Poemas por Currer, Ellis y Acton Bell publicado en 1846. Solamente se vendieron dos ejemplares. Posteriormente, tres años más tarde, publica otro libro, Shirley. Lo que deja entrever en sus obras es el mundo propio que ella concibe desde la imaginación en donde entran en conflicto los sentimientos con las normas y convencionalismos sociales, especialmente atenta a la difícil situación de la mujer. En 1855 muere de tuberculosis.

Al principio, la novela se tituló Jane Eyre: una autobiografía y fue publicada bajo el seudónimo de Currer Bell. Fue un éxito desde el momento en que salió publicada y tuvo una gran aceptación entre la crítica y los lectores de la época. Incluso se llegó a atribuir la obra a un gran defensor suyo, pues Charlotte había estado en el anonimato bastante tiempo. De hecho, ella le dedicó la segunda edición. Uno de los primeros lugares que aparece en la novela, en el que Jane es enviada, es la escuela benéfica Loowod. Como ya he hecho mención antes, deriva de la experiencia personal de la autora. En el argumento, que la mejor amiga de Eyre muera de tuberculosis, hace referencia a las muertes de las hermanas de Charlotte (Elizabeth y María) quienes también murieron en consecuencia de las condiciones que había en la propia escuela. De la manera que aparece Helen Burns, la amiga de Jane en la novela, es como recuerda Brontë a su hermana María. Otro episodio autobiográfico, es la caída del primo de la protagonista, John Reed, en el alcohol y los vicios al juego; pues el hermano de la autora, Branwell, también se vería envuelto en el alcoholismo y en la adicción al opio. Y también, al igual que Jane, Charlotte era institutriz.

Por otro lado, la mansión Thornfield está inspirada en una finca gótica en una región del distrito de Peak y que la propia Charlotte visitó junto con una amiga. También se trataba de la residencia de la familia Eyre, y la primera propietaria que vivió allí fue encerrada en el segundo piso debido a una locura que tenía, como le ocurrió en la novela a la esposa del señor Rochester.

miércoles, 29 de abril de 2015

Adaptación cinematográfica de la novela


En esta entrada me gustaría dejaros este enlace. Se trata de una lista de reproducción de Youtube donde nos encontramos una miniserie realizada por la BBC inglesa sobre la novela de Jane Eyre que comentamos en este blog. Consta de cuatro capítulos divididos en partes de unos siete minutos aproximadamente. De todas las adaptaciones cinematográficas, ésta es la que reproduce de forma más fiel el argumento y la caracterización de los personajes que aparecen en la obra: vestuario, actores, los distintos lugares en que se desarrolla, la acción... Todos estos elementos son como te los imaginas mientras estás leyendo el libro.

Creo que es una buena manera de poder conocer la novela si aún no se ha leído. Pero os animo a ello, no os va a decepcionar


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Por otro lado, también hay una película, también titulada Jane Eyre estrenada en el año 2011. En esta ocasión puedo decir que disfruté con ella pero cuando ya había leído la novela previamente. El director juega con el flashback continuamente al principio, y quien no conozca el argumento de la obra con anterioridad, puede resultarle extraño y un poco confuso. En cualquier caso, he de decir que también respeta bastante la historia, desde los personajes hasta los lugares en que se desarrolla la acción, pues son elementos esenciales en este tipo de adaptaciones en las que debe interpretarse una época que no corresponde a la actual y, de esa forma, poder acercar al espectador de una manera inmediata a la acción y llegar a envolverlo en la historia con facilidad.


viernes, 10 de abril de 2015

¿Sensatez o instinto?

“Mi razón es sólida y no permitirá a los sentimientos entregarse a sus desordenadas pasiones. Podrán las pasiones bramar y los deseos imaginar toda clase de cosas vanas, pero la sensatez dirá siempre la última palabra sobre el asunto y emitirá el voto decisivo en todas las determinaciones. Podrán producirse violentos huracanes, impetuosos temblores de tierra, ardorosas llamas, pero yo seguiré siempre los dictados de esa voz interior que interpreta los dictados de la conciencia.”


Nuestra protagonista, ya desde el comienzo de la obra y desde una temprana edad, aparece como una mujer con una personalidad bastante firme y marcada, segura de sus creencias e ideales (y no me refiero precisamente a las religiosas). Su lucha contra los convencionalismos de la época se hace notable en toda la novela de Brontë. El hecho de que su temperamento se mantenga en la misma línea desde que comienza su historia, es decir sin imposiciones ajenas, no significa tener que considerar a Eyre como una niña rebelde y obcecada, sino como una persona fiel a su propia identidad mental y espiritual.

En varios fragmentos de la historia observamos como Eyre describe con total sensibilidad y pasión sus propios sentimientos, llegando a mostrar una gran profundidad emocional. Quizá esto haya sido motivado por el hecho de encontrarse "encerrada" en una sociedad y en una familia dispuesta todavía por la moralidad patriarcal, religiosa y tradicional. (Al fin y al cabo la sociedad pretende hacernos creer quien debemos ser). Cuanto menos se le permite a Eyre mostrar sus ideales, más fuerte se vuelve su personalidad. Vemos que no se trata entonces de una mujer bonita, coqueta y con la mente puesta en meros caprichos como puede ser alguna de sus primas, sino de una mujer inteligente, presa de las normativas sociales. Cree firmemente en sí misma y por eso las decisiones que tome casi siempre serán las acertadas para ella. En cuanto a la voz interior de la que habla en el fragmento, en mi opinión se refiere a seguir su propio instinto, escuchar al corazón y escuchar al espíritu. De ese modo consigue ser fiel a sus propias ideas, sin dejar que "otras voces" ajenas interfieran. 

lunes, 2 de marzo de 2015

Reseña

Reseña de Jane Eyre

Reseña a "Jane Eyre" en Cartaphilus

Esta reseña publicada en la revista Cartaphilus transmite las mismas sensaciones que te produce la novela cuando acabas de leerla: no tuvo que pasar desapercibida en una sociedad de mediados del siglo XIX.


Me resultó interesante la mención a una opinión de una de las escritoras más relevantes de la época sobre la novela de Charlotte Brönte. Se trata de Virginia Woolf, la cual echó en falta complejidad intelectual en el libro. En mi opinión, la novela va más allá de un lenguaje recargado y de un argumento romántico, sino de todo un conjunto de símbolos, incluso escondidos en el significado de los nombres de los personajes. Basándome en la opinión que en su momento manifestó Woolf, creo que es evidente la intención que Brontë quería, y era realizar una crítica a la sociedad de la época y a las normas que la regían, podemos decir los “convencionalismos”, como el título de nuestro blog indica, vigentes en la era victoriana. Además, es evidente el feminismo que la autora y el personaje defienden a ultranza, haciendo lo que Jane Eyre consideraba que tenía que realizar en cada momento.

Comentario de las portadas en las diferentes editoriales


Resulta interesante las diferentes portadas de las distintas ediciones de Jane Eyre. En mi caso, me he centrado en el libro de Alba Editorial, cuya traducción de la obra es de Carmen Martín Gaite. 

La primera impresión que nos traslada a simple vista puede ser de una novela de hastío y oscura por el paisaje que muestra, sobre todo si hacemos una comparación con el resto de publicaciones. Los árboles de la portada pueden representar la soledad de la protagonista, Jane. No obstante, la imagen oscura de los árboles puede esfumarse con las nubes, representando, de este modo, la libertad. 

Cuando se nos plantea el título de esta obra,Jane Eyre, deducimos que la novela está centrada en la historia de un personaje femenino, por lo que esperamos en la portada la imagen de una figura femenina, es decir,a una mujer. Sin embargo, no es el caso en esta edición. 
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Tal y como observamos en la portada de la edición Montmadort, la 
protagonista viste ropajes largos y de formas toscas, a pesar de que los colores son claros y femeninos. Exceptuando a la protagonista, toda la imagen se mantiene en la misma gama de colores: marrones, amarillos, pasteles... 

En la imagen llama la atención la posición de la protagonista, pues parece sentada frente a un escritorio típico de la época victoriana, aunque de espaldas a él. No vemos la cara del personaje, ya que se muestra abatida, cubriendo su rostro con uno de sus brazos. La protagonista queda iluminada por la luz que entra de una ventana abierta, alumbrando también la chimenea que queda a un lado del escritorio y dando como resultado un rincón oscuro a la espalda de la mujer.
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En esta portada de Austral, se pueda apreciar otra forma de entender la novela, sobre todo si nos fijamos en las anteriores ilustraciones. Ésta fue la que más me ha llamado la atención de las demás. Aparece la silueta de perfil de Jane Eyre y dentro de ella un paisaje excepcional, y bien iluminado con Thornfield de fondo. En medio se puede ver al señor Rochester y a Jane abrazados de manera cariñosa. 

Pero esta portada no termina de reflejar la sensación que me ha transmitido la novela al terminar de leerla. Es cierto que el amor triunfa al final, pero sólo en las últimas páginas. Durante el transcurso del argumento, hemos visto el sufrimiento y la lucha de una mujer que iba en contra de todo lo establecido por una sociedad del siglo XIX. Además, pienso que el paisaje no corresponde al momento que pretende señalar la editorial. El reencuentro entre ambos tiene lugar en Ferndean, una casa mucho más modesta que el lugar que señala la portada, más cercano a la apariencia de Thornfield.
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El ambiente que aparece en la portada de la edición de Debolsillo es gótico, como la sensación que da la novela. Ella mira al cielo buscando libertad, y el hecho de que aparezca un búho representa la sabiduría y la inteligencia; incluso puede suponer la propia representación de ella. Que aparezca con el pelo recogido, además del peinado típico de la época puede suponer la represión que sentía la época, sobre todo al ver los mechones de pelo que se escapan con el viento.















Bienvenidos a este blog

Hola lectores. Si estáis leyendo esto es porque queréis saber algo más sobre Jane Eyre, y nuestro grupo se va a encargar de ello. Nuestro objetivo es acercar la figura de la mujer desde la obra de Charlotte Brontë. Esperamos también vuestras impresiones.